limpieza de armario

¿Siempre estás atenta a las novedades de la moda femenina? ¿Tienes ganas de ir de compras y de renovar tu vestuario de cara al verano? No olvides que debes ordenar tu armario lo mejor posible para que te quepa la ropa nueva. Sigue nuestros eficaces consejos para lograr el éxito.

 

¿Cuánto tienes que limpiar tu armario?

Es posible que pienses que deberías afrontar la limpieza cuando ya no tienes sitio para meter nada más, pero no siempre es así. Resulta más eficaz abrir tu armario y comprobar si tienes, o no, las prendas más básicas que encajan con todo. Entre las señales más alarmantes para entender que ha llegado el momento se encuentran las siguientes:

· Tienes camisetas preciosas, pero ni una de color negro o blanco liso que puedas combinar fácilmente.

· Acumulas decenas de bolsos de fiesta, pero ninguno para llevar en tu día a día.

· Tienes pantalones que estuvieron de moda hace años, pero no unos vaqueros clásicos (por citar un ejemplo).

· Lo que ves es un excelente escaparate de las prendas que más se llevaron en temporadas anteriores, pero no encuentras ni una única prenda que te puedas poner para ir a trabajar.

Ten en cuenta estas señales para comenzar a despedirte de una serie de prendas y para darle una vuelta de tuerca a tu estilo.

 

Como hacer limpieza de armario

Dependiendo de la opción que más te interese, hay diversos métodos para dejar tu armario como nuevo. Entre las alternativas disponibles están las que ahora te comentamos.

 

La propuesta de Marie Kondo

Los vídeos de la famosa influencer se han convertido en una fuente de consulta imprescindible cuando se trata de ordenar algo. En lo que respecta a los armarios, Kondo aconseja que…

· Dediques un día para ordenarlo completamente. No lo hagas por partes porque te será mucho más complicado.

· Reúne toda la ropa que tienes repartida en distintos puntos de la casa en un único lugar. Solo así podrás elegir lo que quieres conservar y lo que vas a desechar.

· Fíate de tus recuerdos o de las sensaciones que te trasmite cada prenda. Quédate con la que aumente tu alegría y ve colocando en la caja, para vender o donar, aquella que no te trae buenos recuerdos.

· Agrupa la ropa por categorías. Ve de las generales a las más específicas. Por ejemplo, coloca en la misma zona del armario todos los pantalones, en otra tus zapatos y así sucesivamente.

· Divide entre la ropa que vas a modificar para seguir usándola, la que vas a conservar y aquella de la que te vas a despedir. Al día siguiente, revisa el primer montón y recicla algo más antes de decidir qué hacer con tu ropa.

· Dobla las prendas en vertical para ahorrar el doble de espacio.

· Cuelga y guarda la ropa por colores.

· Las prendas que vayas a colgar debes dividirlas teniendo en cuenta que a la izquierda debes colocar la más pesada y a la derecha la más ligera.

· Usa cajas complementarias, ya que en su interior puedes organizar mejor todo tipo de prendas.

· Organiza tu armario dependiendo del uso que vas a hacer de tu ropa. Ten siempre a mano las prendas que necesitas.

· Los zapatos han de estar siempre a la vista o en cajas que puedas identificar fácilmente.

La idea de Kondo es poder saber, de un simple vistazo, dónde está lo que necesitas. Igualmente, el resultado ha de ser armonioso y no dar nunca una imagen de saturación. Solo así lograrás limpiar tu armario de forma eficaz

 

El método de Elizabeth L. Cline

La experta en moda está totalmente en contra del sistema anterior ya que, según ella, no tiene en cuenta que cada prenda tiene una historia detrás. Igualmente, considera que habría que afrontar la limpieza de la siguiente forma:

· Intenta encontrar un nuevo uso para cada prenda. En ocasiones, puedes tener en un cajón ropa de temporadas anteriores que, combinada correctamente, puede revolucionar tu imagen.

· No te limites a donar la ropa que no te vas a poner. Arréglala, refuerza los botones o lávala para que tenga una segunda vida y no termine tirada a la basura.

· Vende tu ropa o apuesta por el intercambio. Quizá sea una buena idea vender lo que quieres desechar para comprarte ropa nueva. El intercambio también es una alternativa perfecta para adquirir esas prendas que siempre quisiste tener.

· Confía en ONG que se dediquen a enviar ropa de segunda mano a los países más necesitados. Lleva solo ropa en buen estado. Así te asegurarás de que tus prendas ayudarán a otras personas.

· Despréndete de ropa de temporada. Sí, es posible que esté nueva, pero seguro que te has comprado algo que no te has puesto todavía. Aprovecha que la prenda está todavía de moda para poderla vender más rápidamente.

· Piensa. La ropa que tienes debe ajustarse a tus necesidades. Cuenta cuántas camisas, camisetas y pantalones necesitas en realidad y quédate solo con lo imprescindible. Siempre puedes añadir una prenda más por categoría para aprovechar al máximo la capacidad de tu armario y racionalizar su uso.

 

Aprende a comprarte ropa

Tras hacer sitio en tu armario, cómprate solo prendas que tanto por su color como por su estilo sean siempre compatibles con tu imagen personal, pero que también puedan ser usadas en situaciones diversas.

Renueva tus básicos, elige algunas prendas de temporada que te gusten, pero no llenes tu bolsa con ellas. Solo así lograrás que tu próxima tarde de compras se convierta en el revulsivo que necesitas para ir siempre impecable.

Recuerda que la moda femenina te ofrece múltiples posibilidades. Un consejo final: si siempre vas a comprar a las mismas tiendas, entra, aunque sea por curiosidad, en otras para descubrir su oferta. Quizá la solución a tu problema de imagen esté mucho más cerca de lo que piensas. Ordena tu armario, compra de forma distinta y comienza una nueva etapa sorprendiendo a todo el mundo con tu buen gusto.